¿He sufrido violencia?

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La mayoría de las mujeres que atiendo en consulta no son conscientes de que esa relación que consideraron tóxica, en realidad fue una relación de violencia.

Muchas se imaginan que la mujer que sufre violencia de género es alguien que va con un ojo morado por la calle y nada más lejos de la realidad. Las mujeres que veo constantemente son fuertes, trabajadoras, con una gran carga a sus espaldas ya sea por un tema familiar, logístico o laboral.

En sus relaciones se sienten indefensas y que todo lo hacen mal. Han aprendido que es mejor callar y que el enfado no está permitido. Escucho frases a menudo como «en todas las relaciones hay conflictos» o «seguro que puedo hacer las cosas mejor para que funcione» o «lo hago por mis hijos»… Sin entender que el problema no depende de ellas.

Que una persona te grite, te insulte o se vaya dando un portazo es violencia. Que una persona este días sin hablarte, que tengas que asumir toda la carga familiar, económica o logística de la casa es violencia. Que tengas que renunciar a las cosas que a ti te gustan o te hacen feliz para poder darle a él ese espacio que necesita y del que tú careces es violencia.

Nadie nos ha enseñado lo que es la violencia. Cuando desde pequeña has aprendido a que esas conductas son «lo normal» dejas de sentir el peligro real al que te expones a diario con una persona que no va a cambiar aunque sea a lo que te aferras para no soltarlo.

Dejar una relación de maltrato se siente como la muerte. Piensas que tu vida termina ahí y nada más lejos de la realidad. Cuando terminas en un relación de violencia, tu vida comienza.

Te acompaño a poder reconstruir la persona que un día fuiste y acercarte a la persona que quieres ser. Te ayudo a que aprendas a protegerte y dejes de repetir el mismo tipo de relación. No estás sola.